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Retorno

por: Milagros Leiva 19 Julio, 2017.

He regresado el lunes pasado a Lima, bebitos han tenido una semana bastante complicada por el cambio de horarios y lo único que puedo decir es que apenas he dormido. Me miro en el espejo y lo único que veo es unas ojeras de campeonato, sé que mi cuerpo empieza a pasar la factura y hoy compruebo que todos tenían razón cuando estaba embarazada y me decían que mejor durmiera porque nunca más iba a pegar el ojo de largo, sé también que descansar es muy importante porque un sueño reparador te permite una productiva vigilia, pero tengo claro que este sueño interrumpido en muchos momentos irá pasando porque bebitos van creciendo y ya están logrando dormir de largo. Digo todo esto porque de alguna manera estoy retornado a mi sueño. Amo dormir, pero más amo vigilar el sueño de mis hijos, mecerlos si lloran, abrigarlos si vuelven a destaparse, arrullarlos si no logran dormir. He comprobado que el amor maternal en las noches tiene otros rostros y que no importa que parezcamos sonámbulos, la prioridad es cuidar que crezcan sanos y fuertes y eso implica crear condiciones para que duerman bien.

 

Digo todo esto porque después de grandes eventos siempre hay espacios para otros retornos. La maternidad paraliza muchas cosas que hacía uno porque la prioridad es sacar adelante a la cría, pero con el tiempo la independencia comienza a establecerse y uno puedo recobrar pequeños espacios para regresar a quehaceres personales. En mi caso, por ejemplo, otra vez estoy volviendo a querer estudiar y leer lo que tanto me gusta. Si antes era 24/7 en modo maternal hoy que mis mellizos han cumplido quince meses siento que poco a poco voy regresando a las cosas que también me llenan como persona. Siempre he pensado que las mujeres que dicen que dejaron de hacer cosas por culpa de sus hijos son injustas y además dan mensajes equivocados a sus pequeños. La maternidad no detiene la vida, todo lo contrario, impulsa. Está claro que los horarios cambian, que en los primeros meses solo importa cuidar al recién nacido, pero con el crecimiento de los pequeños también comienzas a ordenar los horarios propios y eso tiene que ver con el orden y la disciplina.

 

En los últimos días enfrenté una tarea postergada hace meses: atender mis demandas médicas. Parece obvio, pero a veces uno posterga la salud personal para mañana o pasado porque “hoy no tienes tiempo”, esta semana decidí hacer esos chequeos que tanto había aplazado y me he sentido mejor porque enfrento mis achaques y no los niego. Lo otro que me parece absolutamente enriquecedor es que he decidido hacer varias cosas con y por mis hijos. La primera es hacer el desayuno siempre. Quizá lo que más recuerdo de mi padre cuando era niña es que él me preparaba el desayuno y yo he decidido seguir su ejemplo y todos los días. Reconozco que me estoy convirtiendo en una experta: preparo avenas con frutas, jugos variados y huevos revueltos hoy son mi especialidad. Esto es lo que he sacado de lección en estos días de retorno: programar lo que no estaba resuelto y decidir hacer siempre lo mismo por amor.

 

El retorno implica además revisar los pasos dados en el pasado reciente. Cuando uno regresa de vacaciones y retorna a casa después de tiempo te encuentras con una gran oportunidad: ordenar, limpiar, dejar atrás lo que no importa en el sentido literal de la palabra. Eso me ha pasado. He retornado de alguna manera a situaciones que por fin se aclaran y toman su lugar correcto y me alegra haber sido paciente. El tiempo es sabio y acomoda incluso las emociones. Solo hay que estar preparado para sacar las lecciones y sellarlas en el alma para mejorar.

 

Por lo demás estos días de retorno me encuentran trabajando a tiempo casi completo. El 17 de julio cumplo un año haciendo Todo Se Sabe, mi programa de televisión en RPP Noticias, y aunque es agotador resolver un espacio político todos los días sigo trabajando con fe y alegría. Cuando has caído a un foso tenebroso la luz parece lejana y a veces algunas voces te quieren hacer creer que encontrar la salida quizá tome toda la vida, yo lo único que sé es que si has obrado siempre con rectitud y buen corazón debes tener la seguridad de que las tormentas más oscuras suelen dan paso a la calma y para eso debes saber esperar. No guardes rencor a quienes te hicieron daño por más cruel que haya sido ni alimentes tu vida con juicios duros sobre tus propios errores, aprende a retornar con la sabiduría de quien sabe levantarse una y otra vez. Aprende a entender que retornar sobre los pasos no necesariamente significa derrota sino un buen aprendizaje de humildad. Aprende que las caídas no son fracasos sino intentos mal resueltos, de ti depende seguir perseverando con mucha fe.

4 respuestas a “Retorno”

  1. Quien sabe lo que es realmente humildad, es grande como ser humano… sabes ya no veo mucho tu programa en TV porque últimamente la política es “indeseable” y hay tanta necesidad de justicia y no la hay, tus invitados me irritan, por decir lo menos… deseo que en todo te vaya bien, bendiciones…

  2. Eres un mujer luchadora y muy trabajadora preocupada de tus niños eres una gran Mamá y Profesional, te veo siempre y me encanta,pues los aspectos que tratas me interesan.
    Que bueno que vayas haciendo otras
    Cosas que te interesan eso es muy importante.Muchos besos.

  3. Que bueno que ya estas de retorno , espero te hayas divertido en tu viaje , y si por los hijos uno hace lo que fuere, pero es un impulso a seguir adelante a pesar de todos los problemas que se te presenten. Me gusto lobultimo que comentaste, olvidar, pero a veces se hace tan difícil ,no guardar rencor , es lo mas saludable , pe ro en fin dejemos todo al tiempo, cariños y muchos besitos a tus bebés, y felicitaciones por tu aniversario , vi las flores lindas en tu programa .

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