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No nos atrevemos a decir no quiero hijos

Entrevista a: Matilde Caplansky 22 Junio, 2016.

Matilde Caplansky

Psicoanalista

 

“No nos atrevemos a decir no quiero hijos”

 

Si bien ya existen sociedades en donde la mujer siente mayor libertad al momento de elegir abrazar o no el ser madre, en el Perú postergar o negar la maternidad sigue siendo visto con recelo. La audacia de convertirse en la excepción a la regla suele pagar con frases como ‘Ojo con el reloj biológico’ o ‘Cuidado que se te escapa el tren’. Ni qué decir si se elije ser madre soltera. En esta entrevista, la psicoanalista Matilde Caplansky explica cómo nuestra sociedad digiere –o no- esta realidad cada vez más presente.

 

¿Qué tan común es que mujeres en sus cuarentas sean criticadas por no haber tenido hijos aún?

Hablando del occidente que conocemos y en el que vivimos, muy común. El mandato biológico y cultural es rotundo. Estamos programadas y venimos al mundo para la reproducción de la especie. Entonces, todo aquello que se oponga a lo llamado natural, cultural y zoológicamente establecido es cuestionado. Imagina si todas las mujeres dijéramos que no, claro que eso no va a pasar porque la mayor parte de las mujeres pretende tener hijos.

 

Siempre ha habido una ambivalencia frente al tema de tener hijos; quiero, no quiero, cómo será. A partir de que nos dan igualdad de derechos como ciudadanas –ciudadanía definida por el código romano- es que las mujeres nos atrevemos a decir ‘no quiero hijos’. Desde la década de los 60 consideramos que somos libres porque podemos tomar la pastilla (anticonceptiva), ese ha sido el más grande logro; el control de nuestros cuerpos, el poder de alguna manera programar nuestra maternidad. Entonces, empiezan a salir estas mujeres que , oh, deciden no tener hijos y les llueven las críticas.

 

¿Qué pasa con los que cuestionan a las mujeres que deciden elegir?

Es que las mujeres somos las portadoras de la tradición. ¿Quién lleva adelante el machismo a ultranza? ¿Los hombres? ¿O las madres que criamos a esos hombres? ¿De dónde han salido esos hombres? De nuestras barrigas. ¿Quién les ha enseñado? ¿Quién les enseña ‘Teresita, sírvele a tu hermano’, ‘llévale el desayuno a tu papá, ‘lava su ropa’? La madre enseña eso. Las mujeres somos guardianas fieles y feroces de una tradición anti femenina.

 

¿Somos conscientes de eso?

No creo. Estamos con el lema de ‘Patria, familia y Dios’ tan (enquistado) en nuestro ADN que lo hacemos de manera natural y la que no lo hace, le falta un tornillo... dicen. No que yo lo diga, pero está mal vista. Pero además no nos atrevemos a decirlo, a decir ‘no quiero tener hijos’, muy pocas mujeres dicen eso.

 

¿Y cómo son vistas quienes eligen tener hijos artificialmente sin una pareja?

La familia es una institución, muy probablemente la más querida y sólida a nivel teórico. Pero éste es un país de madres solteras, hay mucha aceptación de la madre soltera, creo que es por la misma composición. Muchos varones no ejercen el rol ni de esposos ni de padres y la mayoría son un hijo más al que atender, cuidar, acompañar, aguantar y todo lo demás. El 44% de los hogares del Perú está mantenido exclusivamente por dinero de mujeres, eso lo dice el censo, no lo digo yo.

 

Sin embargo, sobran comentarios tipo ‘¡Qué loca!’, ‘¡Qué valiente!’, ‘¿Sola y madre con esperma donado?’, ‘¡Encima mellizos!’

Tengo muchas pacientes que tiene óvulos congelados a la espera de hacerse una inseminación artificial antes de cumplir 40 años.

 

¿Con o sin pareja?

Solas, solteras. Hoy en día, en la clase media educada, con una carrera y con independencia económica, ya es un porcentaje bastante significativo. De cada 10, deben de haber 2.

 

Hay quienes aún dicen que una mujer sin hijos no es una mujer completa.

Aquí otra vez aparece el mandato: ‘Eres mujer, has nacido en este mundo, has venido no para ser abogada ni médica, tú has venido a ser madre, no cumples con eso, no cumples con el mandato, y al no cumplir con el mandato, no eres completa’.

Con la mayor benevolencia, diría que son opiniones y las respeto, pero eso de que ser o no completa con tal o cual cosa de la función biológica es relativo. Podemos discutirlo. Hay mujeres que biológicamente no pueden tener hijos y se les va a achacar lo mismo que a otra que pudiendo tenerlos, no quiere por muchas condiciones y creencias. Hay que ser tolerantes.

 

¿Qué otras frases típicas hay relacionadas a no querer?

‘Ten tu hijito, no te quedes solita’ o ‘No importa que estés sola, igualmente ten tu hijito’. Son prejuicios, de alguna manera son estereotipos. Ahora, es cierto que la maternidad tiene algunas cosas que son muy hermosas y satisfactorias. Hay una cosa de narcicismo satisfecho al poder trascender, además también es cierto que tenerlo 9 meses en el vientre, parirlo con dolor y amamantarlo inspira un amor como no se tiene por nada ni por nadie.

 

¿Qué diferencias hay con otros grupos culturales?

En el campo, al tener condiciones higiénicas escasas, la mortandad infantil es muy alta. Para la gente muy podre, los hijos representan riqueza por la mano de obra. En cuanto las mujeres puedan elegir el número de hijos que quieren tener, todo funciona más armónicamente.

 

¿Y qué pasa con esa mujer serrana que no puede embarazarse?

Son muy despreciadas, las creen machonas, no son apreciadas como la ‘santa’ madre que tiene sus hijos. No te olvides que las mujeres estamos biológicamente programadas para tener 25 crías, no es que los tengamos, ojo, pero es nuestra naturaleza.

 

¿Definirías como ‘acoso’ el lanzar comentarios prejuiciosos sobre quienes no tienen hijos?

Claro que sí, aunque también dependerá de si se trata de una familia muy tradicional. Las madres siempre están con el ‘quiero nietos’. Cuando uno tiene nietos, la descendencia está asegurada, entonces creo que es un gesto narcisista porque si tengo mi descendencia asegurada, entonces de alguna manera trasciendo. ‘Como no he escrito el libro, no he pintado el cuadro, no he hecho otra cosa en mi vida, entonces por lo menos tengo un nieto’. Así lo ven muchas.

 

¿El acoso es más de mujeres a mujeres o de hombres a mujeres?

De mujeres a mujeres, creo que sí. Es que las mujeres podemos llegar a ser muy crueles, pero por este tema narcisista, por querer un nieto, por querer transcender y dejar algo en el mundo.

 

Muchas mujeres viven con el ‘se te va el tren’ encima...

Sí, y eso también es un grito de que estás envejeciendo. Todo acoso es malo, pero es peor cuando encima te insultan. Porque eso que te digan ‘vieja’... yo soy vieja pero no me gusta que me lo digan, eso lo digo yo. Entonces, ¿por qué otros se meten con que uno sea joven o vieja? ¡Qué les importa! Cada uno hace lo que puede, o lo que quiere.

 

¿Consideras que Lima es criticona, metiche?

Muchísimo. Pese a vivir entre 10 millones de habitantes, aún somos un pueblo chiquito. Vivimos mucho del chisme y eso no ayuda porque, además, si estás chismeado no puedes leer ni estudiar ni hacer deporte, todo lo que uno debe hacer en la vida.

 

¿Y cómo responder con altura cuando estás frente a esa situación?

‘Yo no contesto tonterías’, eso es lo que les aconsejo.

 

¿Cómo lidiar con el acoso?

Una es volviéndote sorda y la otra es tapándote los oídos con cera. Y hay una tercera: evaluar por qué eres tan frágil que tomas tan en cuenta las tonterías que dicen los demás. Les recomiendo estudiar más, viajar más, ser más sabias, divertirse y gozar de esta estupenda vida que tenemos en este lugar del mundo. Pero sobretodo, hacer poco o nada de caso a los prejuicios.

 

Mensaje para aquellas que no son madres ya sea por elección o porque aún no han podido serlo

Hay muchas formas de ser madre, más de las que imaginamos. La más grande madre que ha tenido el mundo occidental es la Madre Teresa de Calcuta, que no tuvo hijos que se le conociera y fue madre no solo por monja sino por un cariño, caridad y solidaridad insólitas.

La primera forma de ser madre es adoptarse y quererse a sí misma, y poder llevar adelante proyectos solidarios de ayuda al bien general. Eso es una maternidad muy respetable y muy tierna.

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