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Las mujeres hemos roto esquemas, falta hacerlo visible

Entrevista a: Rosa Asca 5 Marzo, 2016.

Rosa Asca

Gerente general de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI)

 

“Las mujeres hemos roto esquemas, falta hacerlo visible”

 

Cada vez son más las mujeres que emprenden retos empresariales o que ocupan cargos de alta gerencia en instituciones y corporaciones. Bien claro lo dejó hace rato la misma Real Academia Española cuando reconoció la palabra gerenta en su diccionario. Y el Perú no es la excepción. Aquí ya vemos más faldas en los directorios, más tacos en las contiendas políticas y más hormonas en negocios propios. Sin embargo, ¿se puede decir ya que, como conjunto, estamos listas para incorporarlo? Para Rosa Asca, gerenta general de la Sociedad Nacional de Industrias (SIN), la mujer ha ganado muchísimo campo, pero aún falta mucho por recorrer.

 

¿Qué le falta a la mujer y qué le sobra al hombre en el mundo de los negocios?

Para los hombres es más natural. Para ellos es natural organizar almuerzos de negocios, juntarse para el ‘happy hour’, jugar fulbito o golf. Nosotras no. Por un tema cultural, y hasta genético, las mujeres terminamos de trabajar y prácticamente salimos corriendo a casa porque nos sentimos culpables de haber abandonado a nuestros hijos por estar trabajando. Los hombres para nada, ellos no tienen ningún sentido de culpa. Claro que esto cambia desde el momento en el que la mujer sale a trabajar y el hombre empieza a compartir algunas tareas del hogar. Entonces la mujer está empezando a tomar más maestrías y cursos, a usar más tiempo para ella, sea para crecimiento profesional o cuestiones personales.

 

¿Qué pueden hacer las mujeres para hacer más orgánicas sus reuniones de trabajo entre colegas?

La idea es generar un ‘networking’ de mujeres para hacer negocio. Cuando dirigí en el Perú la oficina de OWIT (Organización Internacional de Mujeres en Negocios) mi objetivo era que haya más mujeres empoderadas logrando lo que ellas quieran. Una de nuestras máximas definiciones es: ‘El éxito es aquello que a ti te haga feliz, no aquello que la sociedad manda a ser exitosa’. Si no quieres ser gerenta, está bien, pero logra el máximo de tu potencial, si lo quieres explotar. Para esto existen herramientas como talleres y cursos, compartir experiencias y generar espacio de ‘networking’, y es que para nosotras no es natural tomar un trago con las colegas o jugar un partido de vóley y hablar de negocios. No se nos hace fácil organizarnos y reunirnos, además de todos los temas hormonales que tenemos.

Sin embargo, cada vez vemos más presencia femenina en los negocios.

Así es, tenemos más mujeres en cargos directivos porque esto es un modelo que se idealiza. Cuando vez que otra llegó, es la mejor solución a los obstáculos que te pones en el camino. Es ahí donde dices ‘Oye, sí se puede’.

 

¿Cómo superaste tus obstáculos?

Yo soy uno de esos casos de las nuevas generaciones. Me casé a los 31 años con un soltero de 50 y tuve mi hija a los 41. Esto me pasó hace 20 años, era raro, antes ya había sido una funcionaria internacional a cargo de 3 países, viajaba mucho y todo eso retrasó mi vida personal. Claro que de los lugares que visitaba, apenas conocía el aeropuerto, la planta, la carretera y el hotel. Viví en Santo Domingo y Miami por trabajo y para eso necesitaba estar soltera y sin compromiso porque no había novio ni nadie que aguantara ese tren de vida. Y esa es otra de las cosas que va en contra de la lógica de nuestra sociedad. Mi mamá me decía ‘Hijita, ¿has pensado en casarte? ¿Tienes planes de matrimonio?’ Incluso un día me dijo ‘Quiero nietos y no me importa de quién’. Puedes ser una súper ejecutiva internacional y querer ser madre a pesar de tener una carrera que no te lo permita. O tienes gente que se organiza y que a las 5 de la tarde y se va a casa. Es muy personal.

 

En el Perú, ¿hace cuanto que el panorama ha empezado a cambiar para las mujeres?

No creo que haya un punto de quiebre, lo que hay es un punto de difusión, que es distinto. Desde que se comenzó a hablar de la equidad y de los derechos económicos sociales, se empezó a ver más ejecutivas y emprendedoras, pero ya existían. No es que las mujeres de ahora sean más madres solteras que antes, siempre ha existido. No es que ahora las mujeres sean más del 50% de las jefas del hogar, siempre lo han sido, la diferencia es que ahora estamos hablando más del tema.

 

¿Por qué hoy escuchamos más que antes de jóvenes que salen del colegio y que en lugar de decir ‘Quiero dedicarme a mi casa’ dicen ‘Quiero poner mi negocio’?

Porque la difusión genera ejemplos, por eso es tan importante poner en vitrina a la gente que lo hace. Tengo amigas que hoy en día son gerente de petrolera, gerente de minas, de pesqueras, de una empresa de seguridad con 4 mil hombres, de la distribuidora de Caterpillar, la única gerente general mujer en el mundo. En el Perú ya rompimos esquemas, pero falta hacerlo más visible.

 

¿Se sigue viendo a la mujer en cargos gerenciales como una novedad o los hombres ya las ven de igual a igual?

Es generacional. En mi generación todavía hay los que se sienten incómodos. Por ejemplo, cuando yo llegué acá –SNI-, hubo varios hombres que me decían ‘¿Cómo la trato? ¿Ingeniera, doctora?’ Y yo pensaba ‘¿Cuál es el problema? Soy tu igual, no busques cómo hay que tratarme’. Mientras que, por ejemplo, para los chicos de veinte y pico años, como han visto a las mujeres de su generación crecer en igualdad de condiciones, es natural pues ya hay un 50/50 en las universidades.

 

¿Cómo fue en tu época de estudiante?

Cuando yo estuve en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Lima, en una clase de 70, sólo el 10% éramos mujeres, ahora hay más mujeres que hombres en muchísimas clases. Esas chicas no están estudiando ingeniería para meterse en sus casas, van a competir con los hombres en el trabajo. Pero claro, aún falta que esas generaciones lleguen a los puestos grandes y para ello hay que cambiar la estructura de las empresas porque la madre va a ser madre siempre, no importa que haya nacido en una sociedad 50/50.

 

Esos obstáculos que aún hay en el camino, ¿son más físicos, de estructuras, o mentales?

Mentales. Yo tuve acá una chica BRI-LLAN-TE que un día le ofrecí un nuevo puesto, que era un reto para ella, y me dijo ‘¿Sabes qué pasa? El próximo año he decidido salir embarazada’. Le dije ‘Bueno, cuando estés en cinta, hablemos del problema’. Resulta que no podía tener hijos. El punto es que nos ponemos los peros antes de que sucedan, nos estresamos pensando en cómo vamos a cruzar el puente cuando todavía ni hemos comenzado el camino. Muchas me hablan de que no tendrán el tiempo para trabajar cuando tengan hijos y lo primero que les pregunto es ‘¿Tienes enamorado?’ y responden ‘no’.

 

¿Qué es más común, ocupar un puesto ejecutivo de alto rango o generar tu propia empresa?

Ninguna es fácil, involucran una fuerte capacidad de sacrificio en ciertos momentos. Uno tiene etapas en su carrera profesional y más si te casas y tienes hijos. El detalle es que hay que tener las habilidades y saber las competencias que uno tiene, y ser consciente de tu capacidad de tomar riesgos. A veces resulta más fácil trabajar mucho y recibir un sueldo a fin de mes que lidiar con recibir 5 un mes, 10 al mes siguiente y cero al siguiente, no todos aguantan ese ritmo de riesgo. No todos tenemos madera de emprendedores, lo tengo claro.

 

¿Qué le aconsejas a las mujeres que desean gerenciar una empresa o emprender su propio negocio?

Las mujeres no creemos tanto en libros sino que necesitamos escuchar de otros casos, de otras mujeres. Todas las mujeres que hemos sido profesionales, madres y esposas, y que de alguna manera hemos logrado lo que hemos querido, tenemos que contarlo para que las chicas vean que sí se puede y comprueben que no todas somos divorciadas o que no todas tenemos hijos con problemas.Otro consejo i mportante es, POR FAVOR, cásense bien, es decir, con el hombre que las ayude a crecer. Si te vas a casar o te has casado con un hombre que te frena, mejor no te cases o quédate sola. Es muy importante tener una pareja que te acompañe, que te ayude y te admire.  Esas son las parejas que se necesitan, las otras no.

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PERFIL DE NUESTRA ENTREVISTADA

Rosa Asca Cordano es Ingeniera Industrial de la Universidad de Lima. Posee un MBA por la Adolfo Ibáñez School of Management de Miami, EE.UU. y siguió el Programa de Alta Dirección (PAD) de la Universidad de Piura, además de otros cursos de especialización en ESAN.

Trabajó como gerente de Administración y Finanzas en Fleischmann (Calsa Perú) y fue directora de Administración y Finanzas en Diageo Perú.

Hasta hace poco fue presidenta de OWIT Perú.

Actualmente es la gerente general de la Sociedad Nacional De Industrias (SNI).

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