Menu
X
El Post ha sido enviado

Enviar a un amigo

La tristeza en la Navidad está asociada a la pérdida

Entrevista a: Martha Paredes 18 Febrero, 2016.

Martha Paredes

Licenciada en Psicología Clínica de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

 

"La tristeza en la Navidad está asociada a la pérdida"

 

Navidad y Año Nuevo mueven a medio mundo; los planes para Nochebuena, los viajes para estar juntos, los regalos para los más cercanos, el pavo, los vestidos, los zapatos, las camisas y hasta los peinados que luciremos. Las rutinas se alteran y por lo general con mucha felicidad e ilusión de por medio. Pero, ¿qué sucede con aquellas personas que no son afines a estas fechas? ¿Por qué algunos se deprimen y otros aseguran ser “alérgicos” a esta época del año? “Estas fechas mueven a todos”, explica Martha Paredes, psicóloga clínica y experta en temas relacionados con el dolor emocional. “La Navidad es un evento muy social que tiene un significado que se atribuye al tema de estar juntos, al amor, a la familia. Cuando uno está en ese espacio, inmediatamente piensa en quién falta, si es que el significado es el mismo para todos.

 

¿En qué piensan las personas que no gozan en Navidad?

En con quien la compartió en años pasados y con quién la podría estar compartiendo ahora, pero que ya no puede porque esa persona no está.

El error que cometemos muchos, y me incluyo, es hacer la finta de que todo está bien, que todo es normal, como todos los años, pero lo cierto es que siempre uno piensa en cómo fueron las cosas antes y cómo quisiéramos que fueran ahora y lo que falta para que sea como alguna vez lo fue.

Eso debe de suceder en todas las familias

Sí y es natural y muy sano en tanto uno pueda sincerarlo y conversarlo, si no se convierte en el síndrome del elefante blanco, que está en medio de la sala y todo el mundo hace de cuenta que no hay nada, pero saben que está ahí.

 

¿Qué ves entre tus pacientes?

Hay mucho llanto, mucha pena, se cuestionan “¿qué pasa si la próxima Navidad ella o él no está?”. El hecho de pensar en que alguien podría no estar los angustia demasiado, genera mucha ansiedad y su Navidad se convierte en una fecha muy dolorosa porque están pensando en lo que podría suceder en lugar de lo que está sucediendo. En lugar de soltarlo, se meten al baño a decirse “no llores, no llores”, se limpian y salen a la sala con un fingido “hola mamita, ¿cómo estás?” y tu mamá se da cuenta de que has llorado porque ella está enferma.

 

¿Por qué se agudiza en Navidad?

Porque son muy pocas las oportunidades en el año en que te juntas con la familia. La Navidad la pasas con tu gente más cercana. Ese día todo el mundo hace el esfuerzo por juntarse, hasta viajan horas de horas por lograrlo. Bueno, hablando del Perú o países con tradiciones similares pues en otras culturas la Navidad no es tan importante, como por ejemplo el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, que es una fecha más familiar que la Navidad.

 

¿Quiénes más se deprimen en estas fechas?

Tiene mucho que ver con la pérdida en general, no es solo perdida de una persona en relación a la muerte. Puede ser que se perdió una pareja, un divorcio, que no te toca pasar esta Navidad con tus hijos, que el año pasado estabas trabajando por estas fechas y este año no. Tiene que ver con haber perdido algo importante en tu vida y con no tener –o pensar que no tienes- la posibilidad de volverlo a tener.

 

¿Qué hay con la pérdida de cosas materiales?

Por ejemplo, una casa. Hay muchas personas que la Navidad pasada la celebraron en esa casa que compraron con tanto esfuerzo y les duele no poder hacerlo más. Como estas parejas mayores que se mudan después de siglos a departamentos más pequeños. Claramente están más cómodos, pero están pasando por un proceso de duelo. Además de lo físico, tiene que ver con la pérdida de ciertos rituales pues antes la Navidad se hacía en su casa, ahora como ya son mayores deben de ir a otro lado donde estén más cómodos. En general, la tristeza que puede rondar en estas fechas está asociada con algún tipo de pérdida, percibida o real. Tiene que ver con el dolor emocional que está asociado a eso.

 

¿Qué herramientas recomiendas para lidiar con estas emociones?

En primer lugar, sincerar la conversación. Hay un montón de rituales que se pueden hacer el mismo día de Navidad. Hay juegos, como sacar fotos y hablar de la persona que ya no está. El poder conversar acerca de la pérdida es importante porque lo concreta en la realidad, hace que emocionalmente sientas que, efectivamente, no está presente físicamente y así evitas dolores patológicos. Lo más probable es que al sacar fotos, traigas momentos agradables y se empiece a compartir con otros. Otras ideas son hacer una oración, soltar al aire una lámpara de luz o tal vez hacer sonar una campana y decir “lloremos juntos”, se llora y se acabó, listo, se rompió el hielo. Basta con que uno lo haga para que los demás se permitan ser honestos con lo que sienten.

 

¿Por qué tenemos tanto problema de ser vulnerables?

Nuestra sociedad nos empuja a eso: hay que estar bien. Tenemos muy poca capacidad de tolerar el dolor del otro. Si es Navidad, deberíamos de estar contentos todos. O sea, ¿por qué estarlo si alguien está atravesando un momento difícil? Hay que ser más tolerantes y sincerarse para superarlo juntos.

 

¿Y qué pasa con aquellos que se deprimen en Año Nuevo?

Año Nuevo es el inicio de algo. La percepción es que menos gente se deprime en Año Nuevo versus Navidad pues en nuestro país esa fecha es más juerga, a comparación de otros países que es más familiar. En Perú es muy común hacer la quema de muñecos, que significa quemar todas las cosas malas que nos han pasado en el año. En Año Nuevo hay muchos más rituales que te ayudan a reparar tu Navidad; están el meterse al mar, correr la vuelta a la manzana, tomarse las doce uvas, pasar por debajo de la mesa con tus maletas… en nuestra cultura todos estos rituales nos permiten tener una visión más positiva del futuro porque se trata de hacer una serie de cosas para “asegurarme” de que este año me vaya bien. Es pura percepción. Si pudiéramos incorporar muchos más rituales a la Navidad tal vez sería menos cargado emocionalmente para uno.

 

¿Cómo ayudas a tus pacientes a vivir en el presente?

Es una de las cosas más complicadas, es muy difícil no pensar en cómo planificar mi historia. Una de las herramientas que uso es pedirles que estén lo más conscientes posibles a lo largo de su día, sobretodo en sus emociones, hay que tener mucha claridad sobre qué se está sintiendo. El poder estar en el aquí y en el ahora parte de una consciencia muy clara de que quién soy yo –aunque llegar a eso es complicado, hay que trabajarlo- , pero al menos se debe de llegar al cómo me siento yo en este momento. Hoy lo trabaja mucho el Mindfulness y está ayudando un montón. Ser consciente de qué sientes, qué piensas, quién eres te ayudará a ubicarte en cortos y medianos plazos, lo que no quiere decir que no hagamos planes para el futuro pues tenemos metas que cumplir, pero para alcanzarlas primero debo ir paso a paso.

 

Por ende, ¿esta práctica ayudará a sobrellevar mejor fechas especiales en el calendario?

Así es, te plantearás ‘Hoy en Navidad, ¿cómo me siento? Pucha, me siento triste porque mis papás no están´. Eso es normal, pero si lo sincero y pongo una velita y lo hablo con mis hijas, veré que no hay drama. Si por un rato estoy triste y callada en Navidad, está bien, y si alguien más lo está, también está bien. No debería de haber una presión por tener que estar bien. El día que aprendamos a sincerarnos te aseguro que quienes están a tu alrededor se contagiarán y que eso hará que el pavo se digiera mucho mejor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *